“El Descansón”: un proyecto que transforma los espacios y fortalece la comunidad en el Colegio Ana Julia

Lo que comenzó como una idea en clase hoy hace parte del día a día del Colegio Ana Julia Holguín de Hurtado. Los estudiantes de grado 11 convirtieron un ejercicio académico en una realidad tangible: “El Descansón”, un proyecto que ya está al servicio de toda la comunidad educativa.
La iniciativa nació en la asignatura de Economía, donde los estudiantes asumieron el reto de diseñar y ejecutar un proyecto con impacto tangible. A lo largo de más de seis meses, el grupo se organizó, planeó estrategias y lideró distintas actividades para recaudar fondos. El resultado: 10 mesas al aire libre que hoy permiten a sus compañeros disfrutar de los espacios del colegio de una manera diferente.
Este proceso fue una experiencia de aprendizaje integral. Los estudiantes pusieron en práctica habilidades como la planificación, el trabajo en equipo, la toma de decisiones y la gestión de recursos, conectando los conocimientos del aula con situaciones reales. También fue clave el acompañamiento de docentes y el respaldo de las familias, que se sumaron para hacer posible el proyecto.

Gabriela, Isabella, Salomé y Brenda: líderes del proyecto «El Descansón».
“Estamos muy felices, porque aunque fue un proyecto muy desafiante, logramos sacarlo adelante y ahora podemos dejarle este legado al colegio”, expresó Isabella Grijalba Daza, estudiante de grado 11.
“El Descansón” fue pensado como un espacio para el encuentro. Un lugar donde los estudiantes puedan compartir, conversar y construir momentos que también hacen parte de su formación. Así lo explica Brenda Herrera Sandoval: “Este proyecto fue pensado para brindarle a toda la comunidad educativa un espacio en el que puedan comer, charlar y aprovechar todos los espacios lindos que tiene nuestra institución”.
Este tipo de iniciativas reflejan una forma de aprender que trasciende el aula. Una educación que se materializa en acciones concretas que aportan al entorno y fortalecen el sentido de pertenencia.
Hoy, las mesas instaladas cuenta una historia: la de un grupo de estudiantes que entendió que aprender también es construir para otros.
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